Las fórmulas son la salvación para un copywriter bloqueado.

Algo así como el Pinterest para un diseñador gráfico con un mal día.

Lo que sí es verdad, es, que una vez salido del bache, cada copy adapte las fórmulas al cliente en cuestión, su público objetivo y el tipo de servicio que vende.

Pero, no te puedo engañar.

Tener una fórmula en la chistera es una herramienta mágica a la hora de lograr que las musas (y su colega motivación) vuelvan a ti.

Así que hoy he decidido que tengo que compartir una de mis favoritas para que tú, que te encuentras en medio de la renovación de tus textos, puedas ser partícipe de esta herramienta milagrosa.

En concreto hoy hablaremos de la fórmula PASTOR

¿Qué es una fórmula en copywriting?

Para los más despistados: una fórmula en copywriting es una estructura para ordenar en una página web, un email o un anuncio, las ideas que queremos plasmar en nuestro texto.

Generalmente hablan sobre dónde colocar el título principal, dónde los beneficios, los testimonios o el extracto del sobre mí.

Las utilizamos todos, y una vez familiarizados con ellas, somos capaces de encontrarlas dentro de una web o cualquier otro texto.

Pero no están grabadas en piedra. Lo importante es saber adaptarla a las necesidades del proyecto en cuestión para que cumplan su objetivo.

Qué es la fórmula PASTOR

El nombre de esta fórmula, como casi todas, está generado a partir de las iniciales:

  • P de Problema
  • A de Agitación
  • S de Solución
  • T de Testimonios
  • O de Oferta
  • R de Respuesta

Muy bien Sara, y ahora, ¿qué hago con esto?

Bueno, impaciente, ya tienes tu estructura para, por ejemplo, una landing page.

Ahora toca is desgranando cada sección para escribir una página que realmente venda.

P de Problema

La primera parte de tu web va a ir dedicada a poner el dedo en la llaga que más duela a tu cliente ideal.

¿Cómo vas a hacer esto? Pues planteándole al lector su problema de forma directa. Lograrás captar su atención y comprenderá que está en el lugar correcto, porque aquí, le hablan a él.

Suele ser muy útil enumerar los problemas que tu cliente pueda tener.

Básicamente se trata de conocer bien los puntos de dolor de tu cliente ideal, aquí te dejo un artículo sobre cómo encontrarlos.

Por ejemplo, si estás vendiendo un servicio de branding para marcas de ropa infantil, podrías enumerar los problemas que estos tengan.

Formular preguntas funciona estupendamente:

  • ¿Sientes que tu imagen de marca no te representa?
  • ¿Temes no transmitir confianza porque tu imagen de marca no comunica tus valores?

A de Agitación

Ya tienes la atención de tu cliente ideal. ¡Perfecto! 

Ahora tienes que “agitarlo”.

Para hacerlo, debes mostrar a tu cliente, con palabras, lo que le está pasando por tener ese problema.

Aquí, utiliza frases afirmativas.

  • Tus competidores te están ganando terreno porque tienen marcas más coherentes con sus valores.
  • Tus clientes no se fían de la calidad de tu producto porque tu imagen de marca no es profesional.

S de solución

Es hora de decirle al cliente que tienes una solución para su problema.

Pero no lo hagas como el típico vendedor de coches.

Preséntate brevemente, pon una foto tuya y cuéntale al cliente cómo puedes ayudarle a resolver su problema.

Y muy importante: no aburras a tu cliente con una lista de características sin sentido. Lo que tienes que potenciar son los beneficios que éste obtendrá de contratar tus servicios.

Si haces click aquí descubrirás cómo convertir características en beneficios.

T de Testimonios

¡Es la hora de la prueba social!

A los clientes no les gusta pensar que son los primeros en contratar un servicio. Les hace tener objeciones a la hora de comprar.

Así que ponte manos a la obra y escoge los mejores comentarios que tengas de tus clientes anteriores.

Recuerda presentarlos siempre con nombre completo, link a su web y foto.

Y si nos los tienes ¡ponte manos a la obra y pide ya a tus antiguos clientes que te cuenten cómo fue trabajar contigo y lo que tu servicio aportó a sus negocios!

Recuerda pedirlos de forma estratégica. Podrás utilizarlos para todas las secciones de tu web y sacarles mucho partido. Bien usado, un testimonio vale oro.

O de Oferta

Ahora sí, es hora de explicar a tu cliente potencial los detalles de tu servicio.

Prepara un dossier con todo lo relacionado y escúpelo aquí.

Todo aquello qué consideres importante debe estar en esta sección de tu landing page pero, eso sí, huye de los tecnicismos y palabras complicadas.

Recuerda: lo importante es que intentes resolver las dudas a las que se enfrente tu cliente cuando quiera contratarte.

R de Respuesta

Y por último ¿qué debe hacer tu cliente para pedirte un presupuesto?

Es importante que pongas la llamada a la acción o call to action (CTA) muy visible y diferenciada. 

Además, utilizar el texto del botón para llamar la atención del cliente es siempre buena idea. 

Pero recuerda, no te pases de original o puede que tu mensaje se pierda.

¿Dónde usar esta fórmula?

Ahora que ya sabes cómo empezar a atacar los textos de tu web de servicios creativos, te quedará la duda de ¿para qué textos es buena esta fórmula?

Yo te la recomiendo en páginas de ventas que no sean muy largas, squeeze pages de recursos gratuitos e incluso páginas de inicio.

También puedes utilizar la primera parte de esta fórmula (PAS) para anuncios en Facebook Ads.

Haz la prueba. Reescribe cualquiera de las páginas de tu web siguiendo la fórmula PASTOR y me cuentas los resultados.

¡Te leo!

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