Horror.

Te lo ha dicho.

Este presupuesto es muy caro. No entiendo por qué me quieres cobrar tanto. Si sólo te he pedido un logo y además no tardarás mucho en hacerlo. ¿Qué tal si me lo dejas a la mitad de precio y te ayudo a promocionarte?

Es el momento en el que debes correr en dirección contraria.

¡Huye!

Cuando un cliente te pide una rebaja a cambio de promocionar tu trabajo, ¡es el momento de echar a correr!

Todos los que nos dedicamos a alguna profesión dentro del sector creativo hemos escuchado frases como éstas.

A mi personalmente se me ponen los pelos de punta.

Pero voy a contarte un secreto.

Existen maneras de mantener alejados a este tipo de clientes que sólo te aportan dolor de cabeza. A veces, sin darnos cuenta, los “dejamos pasar a nuestro negocio” por no ser claros en nuestra comunicación y dejar cabos sueltos.

¿La buena noticia? Que está en nuestra mano ponerle fin, ¡con una buena dosis de copywriting!

Comienza por tu propuesta de valor

Aunque parezca obvio, muchos profesionales del sector creativo tienen dificultades a la hora de redactar su propuesta de valor.

De hecho, cuando voy a trabajar los textos de un nuevo cliente en mi servicio de copywriting, ésta es lo primero que escribo.

Poder comunicar en pocas palabras qué haces, para quién y el beneficio que esto aporta a tu cliente es fundamental para crear textos que espanten clientes tóxicos.

No eres un diseñador del montón: tienes un proceso y solucionas un problema concreto e importante.

Y eso, my friend, se paga.

Beneficios. Siempre

Nunca vendas basándote en tu precio.

Si lo haces, al final tendrás que trabajar gratis para poder competir y terminarás cerrando el chiringuito para trabajar por cuenta ajena.

Los beneficios que aportas deben ser la base de tus argumentos de venta. El precio, es secundario.

Estos deben estar presentes en todas partes: en tu propuesta de valor, en tu biografía de redes sociales, en cada sección de tu web.

Antes de presentar las características de tu servicio, presenta sus beneficios.

Siempre.

Si aún te cuesta diferenciar entre ambos y no sabes cómo convertir las características de tu servicio en beneficios, te lo cuento aquí.

Apunta a tu cliente ideal

¿Ya sabes a quién te diriges?

La respuesta a esta pregunta es fundamental. Y no sólo vale que digas “mujer, de 35 a 50 años”.

Con esa información no haces nada.

Tienes que indagar en quién es tu cliente ideal, cuáles son sus puntos de dolor, cuáles sus anhelos, qué escucha, qué lee.

Saber a quién te diriges es una forma fundamental de espantar a los clientes que no te interesan

Puede parecer un trabajo arduo pero si prestas atención a los mensajes que te dan en sus emails, reuniones de valoración, redes sociales, puedes empezar a hacerte una idea bastante acertada de todos los detalles importantes que conciernen a tu cliente ideal.

Porque si pretendes crear una comunicación que conecte y empatice con tus clientes potenciales, ¿por dónde vas a empezar si no sabes a quién le hablas?

Coherencia por favor

Si eres diseñadora gráfica tendrás clarísima la importancia de la coherencia visual de tu marca en todas tus comunicaciones:

Tus colores corporativos, el tipo de imágenes que utilizas, las composiciones.

Sin embargo, es posible que pases por alto tu identidad verbal.

Para dejar huella en tus seguidores y atraer al “cliente caramelo” con el que estás deseando trabajar es fundamental tenerla definida.

Debes sacar partido a tu marca personal con la ayuda del copywriting y asegurarte de tener muy bien asentadas la voz y el tono de tu marca.

De nada te vale tener una web con un diseño potente si tus mensajes no son coherentes con tu imagen y, además, suenas como todos los demás.

Cuidar todos los aspectos de tu branding te da una imagen mucho más profesional (y profesional no quiere decir distante. Casi siempre significa lo contrario). Los pseudo-clientes que quieren trabajos por cuatro duros se lo pensarán dos veces antes de pedirte un presupuesto.

Un sobre mí currado

La página sobre mí es una de las más visitadas en cualquier web.

Además, es la excusa perfecta para presentarte más de cerca y conectar con aquellos clientes que compartan tus valores, tu estilo de vida, tu forma de ser.

No olvides comenzar tu página sobre mí con tu propuesta de valor. Antes de conocerte, cualquier visita a tu página web querrá saber si puedes ayudarle.

Quien conecte contigo comprenderá mejor el valor de tu trabajo

Si hay un momento clave en tu página para espantar clientes tóxicos y atraer a los clientes caramelo ese es en la lectura del sobre mí.

Así que no te cortes.

Preséntate y cuenta por qué haces lo que haces, qué aportas en tu sector y cómo eres en las distancias cortas.

Los testimonios también espantan clientes

¿No lo sabías?

Un potencial cliente que quiera un trabajo rápido y barato no se parará a valorar un profesional con comentarios TOP que hablan del valor añadido que se entrega junto con el servicio.

Ese tipo de profesionales solo buscan un parche a su problema e irán a buscar a otra parte.

Compartir (y redactar correctamente) tus mejores testimonios es una buena manera de hacer huir a aquellos pseudo-clientes que buscan un aquí te pillo aquí te mato.

Para sacar el máximo partido a esta sección no olvides pedir testimonios con un buen cuestionario y redactarlos con salero.

Se clara

Un último consejo que parece obvio, pero que muchas veces se pasa por alto.

No te cortes a la hora de exponer tus condiciones y precio en reuniones, cartas de ventas, presupuestos y cualquier otro documento que compartas con un cliente potencial.

El truco está en hacer hincapié en los beneficios que aportas, pero obviamente tendrás que hablar de esos categorías en algún punto.

En ocasiones, y seguro que te vendrá alguien a la cabeza ahora mismo, te toparás con clientes que no son tóxicos, pero cuyo proyecto se vuelve un infierno por no haber dejado claros los términos de la colaboración desde un principio.

Ser claro y conciso es también una técnica de copywriting. Y funciona.

Un resumen en forma de infografía for you

Hasta aquí mis consejos para espantar clientes tóxicos con textos clarinetes.

Si conoces algún otro truco estaré encantada de leerte. ¡Todo por mantener alejado al anti-cliente durante 2020!

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