Cada vez, por suerte, somos más los que consideramos necesario crear textos que empaticen y que hagan sentir algo al lector.

Necesario porque es una manera de diferenciarse.

Necesario porque esos textos venden.

Por eso, hoy he querido compartir contigo uno de los mejores secretos de los copywriters: cómo escribir textos persuasivos.

Eso sí, si esperabas un post milagroso que “arreglara” de golpe los desaguisados de los textos de tu web, voy a decepcionarte: no hay fórmulas mágicas para crear textos persuasivos.

En el arte de la persuasión no existen fórmulas mágicas

Hala.

Así de claro.

Lo que sí existe es investigación de tu nicho, cliente ideal y servicio, y textos que enfoquen el problema que éste necesita resolver.

A partir de aquí, podemos hablar de elementos que ayudan a que la persuasión sea mayor y a que tu mensaje se entienda y se interiorice.

¿Todo ok?

Pues ¡empecemos!

Qué son los textos persuasivos

Antes de nada, ¿tienes claro qué son los textos persuasivos?

Un texto persuasivo es el que busca conquistar al lector e inducirlo hacia una acción determinada.

Ojo, no lo confundas con manipular. Esto se refiere a conseguir que el otro haga algo mediante argumentos falsos, de forma malintencionada y que, además, suele ser negativo para el individuo manipulado.

La persuasión es la base del copywriting, y el santo grial que debes buscar cada vez que escribas cualquier texto de tu marca personal:

  • En definitiva, en cualquiera de tus comunicaciones

Si necesitas más información al respecto, tienes aquí la definición de copywriting y cómo puede ayudarte a vender tu servicio creativo.

Elementos que ayudan a escribir textos persuasivos

Lo primero, y como ya te comenté en la introducción, ten claro que no existen fórmulas mágicas.

La verdadera persuasión viene dada por una exhaustiva investigación previa para conocer a tu cliente ideal, sus problemas y deseos, así como tener muy claro cómo los resuelve el servicio que tú le ofreces.

Así que, aunque yo te diga cómo escribir textos persuasivos, si no conoces a tu público, puedes decir bye bye a su efectividad.

Pero vamos ya al grano, ¿te parece?

El poder de la edición

Uno de los elementos más persuasivos que existen en la edición de tus textos. (No te lo esperabas, ¿verdad?).

Ojo cuando repases cualquier texto que hayas escrito porque, ponerle fácil la lectura a tu cliente ideal, mejorará tus tasas de conversión.

Aquí te dejo algunas ideas:

  • Cambia el ritmo del texto: alterna frases largas con frases cortas para una lectura más agradable y natural.
  • Utiliza los recursos conversacionales: comas y paréntesis para añadir ideas y pensamientos (la típica voz-en-off). Esto aumenta la sensación de conversación con tus lectores.
  • Emplea viñetas para compartir ideas, beneficios, características. Y además, procura que todas tengan la misma estructura: si una empieza con un verbo, que las demás comiencen de la misma manera.
  • Añade títulos, subtítulos, negritas, destacados… cualquier cosa que, siendo coherente con el mensaje, ayude a los escaneadores a consumir tu texto y quedarse con la idea principal.
  • Recuerda: tu propuesta de valor tiene que estar presente sin que el cliente potencial tenga que hacer scroll. Contéstale a su pregunta ¿qué hay aquí para mí? antes de que se vaya a otra página web.

El poder de la repetición

¿Sabías que la repetición es uno de los métodos persuasivos más conocidos y eficaces?

El tema está en repetir estructuras, como los comienzos de las viñetas que te comenté en el punto anterior; o repetir comienzos de frases. Repetir tu propuesta de valor, tu mensaje principal.

¡Repite!

El objetivo es lograr que a tus lectores les resulten familiares tus mensajes.

El poder de la empatía

Otro de los métodos más eficaces para escribir textos persuasivos es fomentar la empatía con tu cliente ideal.

Hay muchas formas de trabajar este aspecto, pero el que vengo a contarte en este punto tiene que ver con tu cara bonita.

Tu página web tiene que mostrar quién eres.

Y no sólo me refiero a tener un texto sobre mí súper currado, sino a mostrarte con una foto para que tu audiencia pueda ponerte cara.

Te puede parecer una tontería, pero no lo es.

Internet puede ser un medio frío y, para acercar tu proyecto a un cliente potencial, sólo tienes, en principio, tu página web. Además de tener un texto que indique los beneficios de tu servicio, y algunas palabras sobre quién eres tú, tienes que contar con una (buena please) foto en dónde el lector pueda por fin, conocerte.

Las páginas que venden servicios premium y que no muestran quién está detrás, dan mal rollito.

¿Quieres que invierta una pasta en tu servicio y ni siquiera te atreves a poner tu cara en tu web? Va a ser que no.

El poder de los títulos

Ay, los títulos.

En este pequeño artículo de cómo escribir textos persuasivos, no podía faltar un apartado de títulos porque, si estos no invitan a la lectura, ¿de qué te sirve haber escrito el mejor texto del mundo?

Again, no existen trucos mágicos, Harry Potter.

Sí que hay fórmulas, palabras que enganchan, y elementos que ayudan en la persuasión pero aquí lo principal es, además de la investigación previa, ir probando para comprobar qué funciona y que no.

Truquillos:

  • Utiliza el enganche del 3. ¿Lo habías oído antes? Pues es cierto, utilizar la enumeración de 3 elementos en tu título funciona muy bien porque es rítmico, engancha y el tres mola.
  • Añade alguna palabra que capte la atención: Hay mil, pero algunas son Tú, Gratis, Nuevo. Y verbos como Mejora, Consigue.
  • Recuerda incluir adjetivos.
  • Escribe varias opciones siempre y quédate con la que tenga más fuerza.

El poder de ser específico

Otro clásico de muchas webs es el exceso de creatividad en sus propuestas de valor, mensajes de marketing, títulos.

Una técnica persuasiva que, sin duda, está al alcance de todos es ser muy específico a la hora de mostrar lo que tenemos que ofrecer a nuestro cliente ideal.

Cuando escribas tus textos (cualquiera de ellos) es primordial que pienses ¿yo lo entendería si no tuviese ni idea de qué va?

Es más, si puedes enseñáserlo a alguien ajeno a tu mundo, mejor que mejor.

Una propuesta de valor abstracta o un mensaje de marketing que quede “muy elegante y técnico” puede estar estropeándote conversiones simplemente, porque la gente no se entera de qué haces.

Grábate esto a fuego: la especificidad vende. Punto.

La creatividad, déjala para otro momento, ¡aquí va de transmitir, empatizar y convertir!

Hasta aquí mis truquillos de cómo escribir textos persuasivos.

Ahora te toca a ti. ¿Utilizas alguno de estos en tus textos? ¿Conoces otros que quieras compartir?

¡Te leo!

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